ANÁLISIS – Deus Ex: Human Revolution

GÉNERO: Rol
DESARROLLADORA: EIDOS Montreal
DISTRIBUIDORA: Square Enix
VERSIONES: PC, PS3, Xbox 360
FECHA DE LANZAMIENTO: 23.08.2011
VERSIÓN ANALIZADA: PC

LA ESPERA MERECIÓ LA PENA

Deus Ex es una de las IPs más valoradas de la industria del videojuego, un auténtico peso pesado que a lo largo de los años ha ido adquiriendo una más que merecida fama por diferentes motivos. El primer Deus Ex, lanzado en el año 2000, se reveló como un sensacional juego de rol futurista en primera persona que se atrevió a sentar cátedra en el género. No tenía los gráficos más punteros ni la mejor interfaz, ni siquiera los combates más dinámicos, pero la sensacional ambientación, las innumerables opciones de personalización, la libertad de acción y una trabajada historia terminaron por hacer el resto. Había nacido un clásico y como suele ocurrir, su secuela no se hizo esperar. A pesar de su evidente calidad, muchos vieron en Deus Ex 2 un intento por recortar las abrumadoras posibilidades del original, digámoslo así,  “casualizar” la complejidad vivida en el primer Deus Ex. Y de la noche a la mañana esta incipiente saga entró en un oscuro túnel, una larga travesía que duraría nada menos que ocho años hasta ser rescatada por EIDOS Montreal para deleite de todos los roleros.

A nivel de argumento Deus Ex: Human Revolution se sitúa veinticinco años antes de los hechos acontecidos en el original. Nos trasladamos nuevamente al futuro, un tiempo en el que la tecnología ha avanzado hasta posibilitar los implantes biomecánicos en seres humanos. Lo que en principio podría suponer un claro avance en las condiciones de vida de algunas personas, pronto se convierte en un problema social de magnitud mundial en el que se produce una distinción clara entre los humanos puros y los “aumentados”, una clara lucha entre clases sociales, y megacorporaciones cuyos intereses ponen en peligro el futuro de la humanidad. Bajo este telón de fondo encarnamos a  Adam Jensen, el jefe de seguridad de la empresa de fabricación de componentes biomecánicos Sarif Industries, la cual acaba de sufrir un ataque terrorista. Tras un intenso combate, Adam sobrevive gracias a la implantación de todo tipo de artilugios biomecánicos convirtiéndose en un “aumentado” con lo último en nanotecnología.  Su nuevo cometido será hallar el motivo del ataque, y de paso, qué  o quiénes se ocultan tras él.

Deus Ex: Human Revolution es un juego de rol en primera persona que no se aleja mucho de lo visto en sus predecesores. No obstante este rescate o puesta al día, como prefieras llamarlo, plantea una serie de preguntas. ¿Estará a la altura del original? ¿Caerá nuevamente en la casualización de la segunda entrega? Sabedores del estado actual del mercado, sus creadores han sido inteligentes en no buscar un enfrentamiento directo con el original, un juego cuyas posibilidades abrumarían a la mayoría de los compradores. Así que han optado por un camino intermedio, quizá algo más cercano a lo visto en su segunda entrega, y que para los tiempos que corren resulta más que suficiente. El desarrollo de Human Revolution sigue siendo igual de atractivo que antaño: un mundo con cierta libertad para movernos por sus calles, misiones principales donde se desarrolla la trama, misiones secundarias que amplían el trasfondo del juego y nos permiten ganar experiencia, y cómo no, un buen puñado de mejoras disponibles para equipar a nuestro personaje.

No en vano la auténtica seña de identidad de la saga sigue al pie del cañón. Cada enfrentamiento, cada situación, cada reto, puede ser afrontado de maneras diferentes o bien combinándolas a nuestra conveniencia como pocos juegos son capaces de plasmar. Por ejemplo, la simple entrada a un edificio puede resolverse entrando por una tubería de ventilación, hackeando la entrada a modo de mini juego, por fuerza bruta, o mismamente encontrando la clave de la puerta previa investigación por los alrededores. Esta tónica se repite en casi todas las misiones, y lo que es mejor, funciona realmente bien. Algunas veces se abusa de la opción “tubería de ventilación” para acceder a determinados sitios, pero en general el ejercicio de diseño ha debido de ser titánico. El resultado bien ha merecido la pena, Human Revolution puede presumir de ser uno de los juegos de rol más flexibles que puedes encontrar en la actualidad.

A ello hay que sumarle la gran cantidad de habilidades que podemos adquirir a medida que ganamos experiencia. Cada nuevo nivel nos proporciona puntos de praxis que puedes canjear por mejoras que afectan a cada parte del cuerpo de Adam. Dichas mejoras están muy bien llevadas a la práctica, y determinan la manera en que vas a afrontar los objetivos. También contamos con la ayuda de armas y objetos que puedes comprar en las tiendas, o cogerlos de los cuerpos inconscientes o sin vida que, por cierto, puedes arrastrar y ocultar a fin de no levantar sospechas. Y es que como juego de infiltración funciona de maravilla, sin que ello repercuta en algunas escenas de acción bastante logradas y que para alegría de unos, y tristeza de otros, se apoya en las manidas coberturas desde una perspectiva en tercera persona. Afortundamente la vista a lo Gears of War no es una imposición, ya que ésta se activa al apoyarnos sobre una pared solo si lo deseas. Una lástima que la IA de la máquina no esté a la altura, los enemigos son demasiado “ciegos” y torpes incluso en los niveles de dificultad máximos, llegándose a producir situaciones verdaderamente ridículas como estar pegado a los pies de un enemigo y no verte.

De cosecha propia es una buena parte del diseño artístico. Los tonos azulados de las anteriores entregas ha dado paso a una ambientación donde predominan los brillos amarillos, y que no tiene porque ser mejor ni peor, simplemente diferente. Los escenarios y los personajes hacen gala de esa aureola que arropa a casi todos los mundos futuristas desde Blade Runner, en la que los ciudadanos viven rodeados de megaedificios y carteles publicitarios de grandes dimensiones, bajo una oscuridad casi total donde la luz del sol apenas se deja ver. Pasando al plano puramente técnico nos encontramos con un producto bien alicatado pero sin aspavientos. Hay opciones para DX11 y teselado incluidos, pero lo cierto es que la recreación de entornos y sus ciudadanos cumple su cometido sin más, no destaca ni a nivel de poligonización ni de texturas, salvo las animaciones cuando ejecutamos un enemigo, y algún que otro efecto de post procesado.
Toda la acción está acompañada de una banda sonora cuyos temas empastan a la perfección con lo que vemos en pantalla. Durante la partida no he encontrado temas épicos ni grandes piezas orquestales que me pongan los vellos de punta, todo destaca por una sobriedad sin muchas alegrías, en consonancia con el argumento que trata. Los momentos álgidos sí que están acompañados de grandes temas, de esos que emocionan y dan ganas de escuchar una y otra vez. Por su parte los diálogos están doblados al castellano, un hecho que hay que valorar positivamente dada la grandísima cantidad de ellos que hay a lo largo de la aventura. Si algo se le puede achacar a este apartado, es que la voz del protagonista se siente un poco forzada en momentos puntuales.

No obstante este Deus Ex destaca, al igual que lo hicieron sus predecesores, por los aspectos jugables más que por la vertiente técnica. Esa diversidad de opciones de la que he hablado anteriormente es el punto fuerte del juego, lamentablemente hay ciertos momentos a partir de la mitad de la aventura, que el juego se vuelve demasiado lineal, y es precisamente en estas horas cuando Human Revolution pierde parte de su encanto inicial. Pocos achaques más se le pueden atribuir. Mención especial para el minijuego del hackeo que es realmente divertido, o el completo trasfondo argumental gracias a los diálogos de los propios transeúntes, periódicos y pdas que hay en los escenarios. Personalmente he echado en falta alguna que otra misión secundaria, pero más allá de este deseo, que quizá no sea compartido por todos, creo firmemente que Deus Ex: Human Revolution ha resultado un regreso muy notable para la saga. Un gran juego que sin llegar a las cotas de culto de su primera entrega, sí ha sabido captar ese espíritu, ese “feeling” con el que nos encandiló el original. Solo deseo que no tengamos que esperar otros ocho años para ver una nueva entrega de este fascinante universo.

LO MEJOR
Un montón de caminos diferentes para resolver cada situación.
La ambientación futurista está plenamente conseguida.
Las mejoras y habilidades del personaje se dejan notar claramente.

LO PEOR
Se echa en falta alguna que otra misión secundaria.
Hay que ser muy preciso con la vista para seleccionar objetos del escenario.
La IA de los enemigos es algo decepcionante.

8/10

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Un comentario el “ANÁLISIS – Deus Ex: Human Revolution

  1. Pingback: ANÁLISIS – The Saboteur | La Abadía del Juego

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